El tercer día de viaje llega uno de esos momentos que difícilmente se olvidan: conocer una de las grandes maravillas del mundo, la Gran Muralla China.
Para disfrutar de la experiencia con total comodidad, contaréis con un traslado completamente privado hasta la sección de Mutianyu, uno de los sectores más espectaculares de la muralla y también uno de nuestros favoritos. El recorrido hasta allí nos llevará por un paisaje de montañas y naturaleza que poco a poco nos alejará del ritmo de Pekín.
Una vez en Mutianyu, tendréis libertad para decidir cómo queréis vivir la visita. Podréis subir y bajar utilizando el teleférico o elegir la opción que combina telesilla en la subida con el divertido descenso en tobogán. Sea cual sea vuestra elección, podréis recorrer la muralla a vuestro ritmo, deteneros en sus diferentes torres y disfrutar de las impresionantes vistas sobre las montañas.
Una jornada para caminar sobre siglos de historia y contemplar de cerca una de esas maravillas que, por mucho que hayas visto en fotografías, solo se entienden realmente cuando estás allí.
















































