El tercer día será completamente libre para seguir descubriendo Tokio a nuestro ritmo. Y es que estamos ante una ciudad tan enorme y llena de posibilidades que resulta imposible abarcarlo todo en una sola visita. Por eso, te recomendamos aprovechar la mañana y la tarde para elegir alguna de las zonas que todavía nos quedan por descubrir, como Ueno, Akihabara, Ginza, Chiyoda u Odaiba.
Además, si el sakura acompaña, este será un día perfecto para buscar alguno de los parques y paseos de la ciudad donde los cerezos se convierten en protagonistas. Ueno Park, por ejemplo, es uno de los lugares más populares de Tokio durante la floración y ofrece una experiencia muy especial cuando los árboles están en su máximo esplendor
Ueno: Una de las zonas con más ambiente local de Tokio. Su enorme parque, templos y museos conviven con el bullicioso mercado de Ameyoko, un laberinto de pequeñas tiendas, puestos de comida y restaurantes donde disfrutar de un Tokio mucho más cotidiano. Además, es un lugar ideal para ver los cerezos en flor.
Akihabara: El gran templo de la cultura pop japonesa. Electrónica, videojuegos, manga, anime y todo tipo de tiendas se concentran en sus calles llenas de luces y enormes carteles. Una parada imprescindible para los amantes de la cultura japonesa más friki.
Ginza: La cara más elegante y sofisticada de Tokio. Grandes firmas, tiendas de lujo, restaurantes y enormes grandes almacenes ocupan sus avenidas, convirtiéndola en una de las zonas comerciales más exclusivas de la ciudad.
Chiyoda: El corazón histórico y político de Tokio, donde se encuentra el Palacio Imperial rodeado de enormes jardines y zonas verdes. Una opción perfecta para quienes busquen combinar historia, arquitectura y un paseo tranquilo. Otra opción interesante para disfrutar del Sakura.
Odaiba: La cara más futurista de Tokio. Esta isla artificial situada en la bahía combina arquitectura contemporánea, centros comerciales y grandes espacios abiertos, además de ofrecer unas magníficas vistas del skyline y del Rainbow Bridge.
Al caer la tarde nos reuniremos de nuevo todos para descubrir Shinjuku, uno de los barrios más vibrantes de Tokio y el auténtico reino de los neones. Subiremos hasta el Ayuntamiento de Tokio para disfrutar de otra espectacular panorámica de la ciudad y, después, nos adentraremos en Omoide Yokocho, un pequeño callejón repleto de izakayas y tabernas tradicionales.
Terminaremos la noche recorriendo Kabukicho, la zona de ocio nocturno más famosa de Shinjuku, donde los enormes carteles luminosos, restaurantes, bares y calles siempre llenas de gente nos mostrarán una de las caras más animadas y sorprendentes de Tokio.



















